martes, 23 de diciembre de 2025

Nacimiento mexicano

En estos días pasados en México, en fechas próximas a la Navidad, pero igualmente cercanas a la festividad del "Día de Muertos", cuyos vestigios aún podían verse en muchos lugares, una de las constantes repetidas en mercadillos, puestos callejeros, pequeñas tiendas, es el "Nacimiento", con todos sus elementos y accesorios. La celebración de la Navidad, en torno a las figuras que representan el nacimiento de Jesucristo se encuentra muy arraigada en la tradición mexicana y presenta unas características e idiosincrasia propias, enriquecidas por las peculiaridades de cada zona. 

En el singular Mercado de San Juan, en Guadalajara (Jalisco), abundaban los puestos que ofrecían este tipo de figuritas para componer los nacimientos, y entre ellas, destacaban las realizadas en barro, elaboradas mediante moldes y policromadas a mano, procedentes de artesanos de localidades próximas. Destaca en ellas precisamente  la pulcritud de su acabado, la gran cantidad de detalles y la ternura que expresan.  Partiendo de ellas hemos articulado este Nacimiento mexicano, que hemos querido combinar con otros elementos y signos de identidad adquiridos durante el viaje. Vamos a explicar cada uno de ellos, su procedencia y significado:

- Figuras: Procedentes de Tonalá, localidad cercana a Guadalajara. El conjunto se compone de todos los personajes esenciales para representar el misterio del nacimiento de Jesús con fidelidad a la tradición cristiana: la Virgen María, San José, el niño, la mula y el buey, así como los pastorcillos con sus ovejas y los tres Reyes Magos.

- Ofrendas: Hemos elegido para representar los regalos que los Magos entregan al niño recién nacido unos pastilleros mexicanos con las imágenes de la Virgen de Guadalupe (detalle rostro), la artista Frida Kahlo y otro más que reproduce un detalle del cuadro de Diego Rivera "El portador de flores con alcatraces" 

-Palomas: A ambos lados del portal se han colocado unas figuritas de palomas, elaboradas a mano por artesanas del Valle de Chiapas, adquiridas en la localidad de Tlaquepaque, igualmente próxima a Guadalajara, y en cuyos huecos, generalmente utilizados como pequeños maceteros, hemos insertado unas velas. Las palomas están muy presentes en el arte popular de México. En este caso, se han elaborado en barro y en colores negros, para representar el alma de los seres que ya han partido.

- Imagen de la Virgen de Guadalupe: En la pared de fondo del portal se ha colgado una pequeña tela con la Guadalupana, devoción central del país mexicano desde su impresión en la tilma de San Juan Diego y cuya basílica, en Ciudad de México es uno de los santuarios más visitados del mundo. 

- Muñeca típica mexicana, conocida como Lele, que en otomí significa "bebé", originaria de Querétaro, caracterizada por sus largas trenzas, las coronas de lazos de colores y la indumentaria tradicional. Elaborada en trapo, está presente en todos los rincones de la geografía de México. Aquí se ha dispuesto en el tejado del portal, compartiendo con el ángel el anuncio del nacimiento y que ello debe ser un motivo de alegría. 

- Milagritos: En ambos lados del frontal se han colocado lo que se conoce en México como "Milagritos", consistentes en pequeñas artesanías con figuras variadas, que se usan como ofrendas para pedir o agradecer favores divinos, protegerse o expresar amor y fe. Son un ejemplo del mestizaje entre las tradiciones católicas y el simbolismo indígena. Estas pequeñas piezas metálicas son un tipo de exvoto. 

Combinando todo ello, hemos construido este curioso nacimiento (belén o pesebre,  como decimos en nuestro continente), que me honra compartir con quienes visitan este Blog, aprovechando para desearles una muy Feliz Navidad y un venturoso año 2026, lleno de salud, paz y prosperidad. 


Imagen del nacimiento mexicano instalado


Artesanía en el Mercado de San Juan, en Guadalajara


Decoración Navideña en tienda de artesanía de Tlaquepaque





























domingo, 21 de diciembre de 2025

Crónica de la presentación de "Umbral de agua y sombra" en Cáceres

Se presentó Umbral de agua y sombra en Cáceres. Después de su estreno en la Feria del Libro de Guadalajara y la lectura de sus poemas en diversos escenarios de la Ciudad de México. Se presentó Umbral de agua y sombra tras una vorágine de presentaciones a cargo del Grupo Editorial Sial Pigmalión, en estos días antesala de la Navidad. La elección del Palacio de la Isla para celebrar la puesta de largo de este poemario resultó acertada al facilitar la creación de una atmósfera más intimista y recogida, muy acorde con el contenido y el mensaje del libro, que finalmente, y pese a las desapacibles condiciones climatológicas y la acumulación de convocatorias en la ciudad, se vio arropado por un público significativo, del que formaban parte incluso personas llegadas expresamente para el acto, desde fuera de Cáceres.

Comenzaba la velada con las palabras del editor, Basilio Rodríguez Cañada, que hizo entrega al autor del cuadro original que ha servido de ilustración para la cubierta del libro, una preciosa acuarela japonesa que lleva por título Ecos del agua en el puente, conforme a la traducción facilitada por el profesor mexicano Saulo Chávez Alvarado.  Para la creación de esa atmósfera de recogimiento, como en ocasiones anteriores, se colocaron velas y barras de incienso y se dispusieron las sillas en círculo, aunque la afluencia de público desbordó pronto ese círculo hasta completar prácticamente el aforo del salón. Tras la referida introducción del editor, el recital Ecos del agua en el puente tuvo como protagonista a la actriz y profesora de yoga Amelia David, que contagió rápidamente a los presentes con su lectura pausada y envolvente de los haikús del libro, invitando al auditorio al silencio, a la meditación, a la calma, lo que consiguió sin dificultad, haciendo más fácil la recepción del mensaje de trascendencia y esperanza contenido en los poemas, algo que ya iniciara el poeta con su primera entrega, Tránsitos, y que ahora culminaba este libro, integrador del anterior pero bien diferente en cuanto superado por la mayor densidad y añadido de materiales, gráficos y textuales, que lo convierten en una nueva obra, ahora sí, plenamente concorde con el diseño del autor y cuya comprensión se desprende fácilmente de las palabras del profesor Felipe Rodríguez Pérez en su prólogo, así como de las notas finales a modo de aproximación al lector de los conceptos y claves del poemario. 

El eco de los crótalos puso punto final a la lectura y sirvió de broche para una velada ciertamente inolvidable que espera ser solo punto de partida para todas las que han de venir, pues corresponde ahora dar al libro el recorrido que pide y se merece, después de unos años de incansable trabajo poético y reflexivo. Anticipo de ello se antoja la traducción al zapoteco, una de las lenguas prehispánicas de México, de algunos de los haikús, gentileza del profesor Chávez Alvarado. 












domingo, 14 de diciembre de 2025

De una a otra orilla. Presentación de "Umbral de agua y sombra"

Es complicado describir con palabras tal cúmulo de sensaciones. Este segundo viaje al continente americano ha supuesto de nuevo una experiencia sumamente enriquecedora, de la que me traigo el cálido abrazo de muchas estrenadas amistades, de allá, pero también de acá, los sabores, matices y enseñanzas de una cultura desbordante y generosa, y por supuesto, el regalo de la palabra, la que fluye de las páginas de los libros y la que se disfruta directamente de labios de autores y autoras en múltiples foros de conocimiento y cercanía. 


Encuentro Internacional de Escritores


En la fundación Elena Poniatowska Amor


En el Ateneo Español de México


En el homenaje a Alfonso Reyes

Es difícil resumir tanto en unas pocas líneas. Lo importante es lo vivido, lo que ya forma parte de uno y que queda ahí para siempre, legado de imágenes y momentos inolvidables. No es solo el hecho de poder presentar libro y compartir poemas en una Feria como la de Guadalajara (Jalisco), en México, la mayor del mundo hispano, donde uno se siente minúscula gota de agua en medio del océano; son también los instantes de hermandad literaria en lugares emblemáticos como el Ateneo Español de México, la Fundación Elena Poniatowska, la Capilla Alfonsina, o el Panteón Jardín, donde un grupo de heterogéneos enamorados de la poesía, españoles, latinoamericanos, tunecinos, improvisamos un sincero homenaje a los poetas Luis Cernuda y Emilio Prados, fallecidos en el exilio mexicano. Hacer literatura, pero sobre todo, vivir la literatura, estarle agradecido por estos buenos momentos y por el descubrimiento de tantas personas con las que compartirlos. Al final, lo de menos es la presentación de tu propia obra, pues aunque siempre es un gozo, una satisfacción, dar a conocer tu acervo poético en otras tierras, ante otro público, implicarse en su intrahistoria, en su cotidianidad, da alas para continuar creando y plasmar las impresiones, las secuencias de esos días, a bordo de futuras letras.              



Lectura de poemas en las tumbas de Luis Cernuda y Emilio Prados

Pero también uno desea que los demás le escuchen, le lean, que sus versos dejen de ser patrimonio propio y que sean pronunciados e interpretados por otras voces. Desde la otra orilla del Atlántico, también Umbral de agua y sombra aguarda ese instante de reflexión y caricia a este lado de la luz, en territorio conocido, y por ello permeable, aunque no siempre tan agradecido como aquel de ultramar.  Desde Guadalajara, próximos aún los ecos del mariachi, llega Umbral de agua y sombra a Cáceres en la antesala de la Navidad, buscando el recogimiento y la intimidad del Palacio de la Isla, donde se presenta el viernes 19, a partir de las 18:30 horas, con las palabras preliminares del editor, Basilio Rodríguez, tras las que todo el tiempo será para meditar sobre los poemas en un recital al que he querido llamar "Ecos del agua en el puente", parafraseando la leyenda en japonés que figura en el cuadro que sirve de ilustración a la portada del libro. 


Presentación de "Umbral de agua y sombra" en la Feria del Libro de Guadalajara