domingo, 25 de enero de 2026

Lecturas mexicanas: Juan Rulfo, Alfonso Reyes, Elena Poniatowska, Octavio Paz...

Continúo rescatando experiencias y aprendizajes de mi viaje a tierras mexicanas, el pasado otoño. Sea ahora el momento de la literatura. Poniatowska, Octavio Paz, Alfonso Reyes, Carlos Fuentes, Juan Rulfo, José Emilio Pacheco..., por mencionar solo algunos nombres que han merecido mi atención o han supuesto un afortunado descubrimiento. Tras releer, hace unos meses, la sorprendente y onírica Pedro Páramo, de Juan Rulfo, e incluso contrastar la palabra con la imagen a través de la versión cinematográfica dirigida por Rodrigo Prieto (2024), al indicárseme que iba a participar en una mesa redonda sobre la figura de Alfonso Reyes, del que no conocía prácticamente nada, mis tareas lectoras me llevaron a detenerme en su persona y su obra, muy especialmente en los años que estuvo exiliado en España. Descubrí entonces la grandísima relevancia de su legado intelectual, su carácter de figura transversal dentro de las literaturas hispánicas, algo que me fue confirmado con creces al visitar la llamada Capilla Alfonsina, en Ciudad de México y escuchar las ponencias de especialistas como la escritora Beatriz Saavedra Gastélum. 

Uno escribió entonces algunas notas sobre este autor, compartidas al calor del auditorio del Ateneo Español de México, recordando la influencia que la estancia en España de Reyes tuvo en el desarrollo de su obra: 

"Va a forjarse el temperamento crítico, la agudeza intelectual y la impregnación de su ideario como consecuencia de su exilio forzoso a raíz de los trágicos acontecimientos de la Revolución Mexicana, la muerte de su padre, el general Bernardo Reyes, a lo que habría de sumarse el posterior estallido de la Gran Guerra en Europa y el contacto con un universo intelectual heredero del noventayochismo, y por tanto, teñido de referencias reflexivas sobre la identidad y los vaivenes políticos de la que iba a ser su patria de acogida, tras su estancia en París donde trabajó en la Legación mexicana. Reyes tiene veinticinco años cuando arriba a Madrid y su introducción en el círculo de intelectuales de la capital será fruto, en gran medida, del empuje de su amigo, el extremeño Enrique Díez Canedo, convertido en auténtico cicerone del mexicano. En un momento previo a la irrupción de las vanguardias, en pleno apogeo de la literatura y el debate surgidos al calor de las tertulias y los grupos de libre pensamiento, testigo de los últimos coletazos del modernismo, el recién llegado tendrá la fortuna de asistir al atisbo de las nuevas corrientes creativas que ya se gestaban en aquel Madrid en tránsito entre las décadas de los diez y los veinte del pasado siglo".



"Capilla Alfonsina", en Ciudad de México

Pero igualmente sabía que íbamos a visitar la Fundación Elena Poniatowska Amor, que acaso tendríamos la oportunidad de conocer en persona a la autora, al haberse programado dentro de nuestro periplo mexicano una lectura de poemas en la sede de dicha fundación. Aunque finalmente no fue posible saludar a la Poniatowska, muy delicada de salud, pues no en vano carga a sus espaldas un total de noventa y tres primaveras, viajaron sus libros en mi mochila, ávidos de una dedicatoria de su puño y letra. Y es que mis lecturas de ese momento lo eran de uno de estos títulos, la novela Hasta no verte Jesús mío, publicada en 1969, deliciosa obra inspirada en la vida y testimonios de una persona real, a raíz de las entrevistas que la autora realizó a Josefina Bórquez, una mujer humilde, lavandera, nacida en Oaxaca y residente en la Ciudad de México. Esta novela es una auténtica delicia, en la que se traza una línea de tiempo desde la niñez hasta la madurez de su protagonista, sucesión de episodios vitales marcados por la voluntad de sobreponerse a las adversidades y continuar adelante, enfrentándose a múltiples retos y contingencias, a través de los cuales, la autora denuncia la injusticia social, la desigualdad, la marginación de que es objeto la mujer, en una suerte de literatura testimonial que no tarda en lograr la complicidad del lector. Escuchamos la voz del pueblo, la reivindicación secular de las clases más desfavorecidas, descubrimos el lenguaje y la identidad lingüística de los personajes, la religiosidad popular, mezcla de creencias y supersticiones, algo que todavía hoy pervive, herencia de ese mestizaje cultural que se encuentra en la esencia del pueblo mexicano, donde conviven las ceremonias cristianas y los ritos ancestrales, lo que vimos en lugares como el Tepeyac o el Zócalo de Ciudad de México, con los ritos de "limpieza" realizados por los indígenas. Poniatowska convierte la memoria en material tangible, rescata y preserva la autenticidad de la intrahistoria, con su voz comprometida y feminista, llamada a desterrar el papel invisible de la mujer para otorgarle su verdadera significación y trascendencia. 
                  


Con la escritora Ana Ramos, en la Fundación Elena Poniatowska Amor

Unas últimas palabras lo son para los poetas. Porque México ha sido siempre un país donde la poesía ha sabido ser bien recibida. Buena muestra de ello es la acogida al exilio español al término de la Guerra Civil, pero sobre todo, México es un territorio literario proclive al cultivo del buen verso, con figuras como la del Nobel Octavio Paz, grandísimo autor todoterreno cuya obra y personalidad han impregnado el trabajo de tantos poetas posteriores de habla hispana. Paz escribe sobre el hombre, sobre el mundo, tantas veces incomprensible que contempla su andadura, fiel siempre a sus señas de identidad y su origen, pero también buscador incansable del sentido de la existencia. Muestra de ello sea el poema Piedra de sol, publicado primero como libro, y que el autor construye inspirándose en el conocido calendario sagrado de los aztecas. La dimensión mística de su poesía convive también con el verso contemplativo o descriptivo, sin olvidar la gran influencia de la cultura oriental, de la que era un auténtico estudioso, como lo demuestra en sus diferentes obras acerca de poetas de la tradición china, hindú o japonesa. En su libro ensayo A trazos (Ediciones del Equilibrista, México 1997), Paz recoge esos estudios fruto de las traducciones realizadas, en este caso, de textos clásicos chinos. Como dice en su introducción, "me pareció que esos textos debían traducirse al español, no solo por su belleza sino también porque cada uno de ellos destila, por decirlo así, sabiduría". Y eso que estas traducciones, que dice hechas "sin respeto a la filología", las hizo del francés y del inglés. No es de extrañar que Octavio Paz se hiciera merecedor del Premio Nobel, y en este caso, se le otorgase, algo que, sin embargo y en justicia, también debió haberse hecho con Alfonso Reyes, siempre comprometido en promover el puente cultural entre los países de las dos orillas, custodios de ese incalculable tesoro que es su lengua común.  





Casa Alvarado, en Coyoacán, Ciudad de México, donde vivió y murió el poeta Octavio Paz






 

domingo, 4 de enero de 2026

Un nuevo nacimiento

La primera entrada en la bitácora, apenas comenzado un nuevo año, siempre resulta complicada. ¿Hacer balance del año que acaba de finalizar? ¿Trazar una lista de propósitos para el que empieza? Ninguna de estas alternativas acaba por convencerme del todo, aunque es evidente que el tiempo se conduce sin solución de continuidad y como algunos teóricos de la física apuntan, acaso pasado, presente y futuro sean la misma cosa, de tal forma que difícilmente pueda prescindirse de lo ya vivido a la hora de transitar los senderos de lo por venir. Dos mil veinticinco dijo adiós todavía con la resaca de mis jornadas en tierras mexicanas, vivencias y sensaciones que darían para iluminar muchas páginas. Era mi segundo viaje a América Latina y, como la primera vez -entonces fue Colombia-, la impresión es la misma, la de quien se ha sentido acogido en medio de tanta gente ávida de conocer y leer, gente cálida y generosa en una tierra rica en vivencias y matices, a la que uno quisiera nuevamente regresar. Es lo mucho que dejan, más allá de la piel, los viajes y el mestizaje de ideas y culturas. Algo indeleble, que trasciende por encima del tiempo y de la distancia, aunque ésta sea tanta como la de todo un océano de por medio. Te das cuenta ahora de todo lo que quedó por ver, por hacer, por compartir. Allí quedó el eco de nuestros poemas, los pronunciados y pensados en rincones emblemáticos de la gran urbe, aquella cuyos límites no son mensurables pero que seguro supo retenerlos, como los que un día otros poetas españoles alumbraron en medio de la marabunta de sus calles y la nostalgia de la madre patria. Resuenan pues aún en el recuerdo las evocadoras lecturas en el Ateneo Español de México, dentro del Encuentro Internacional de Escritores, no lejos del imponente retrato del poeta Antonio Machado, realizado por Cristóbal Ruiz, ante cuya estampa se hacía obligado un profundo suspiro de admiración y respeto. 

Ojalá dos mil veintiséis depare momentos tan emocionantes como estos, la oportunidad de seguir aventando el mensaje de mis versos, los de este libro que acaba de ver la luz y tiene todo un largo camino por delante. Aprendí mucho en estos últimos meses, en México, en Italia, y esa secuencia de instantáneas vividas alimentará sin duda futuras aventuras creativas, superada la travesía del desierto y el bloqueo que ha seguido a tanta catarata de sensaciones y experiencias. Confío en ello. En palabras de Byung-Chul Han, la esperanza es la venida al mundo como nacimiento


A la sombra de D. Antonio Machado, en el Ateneo Español de México

martes, 23 de diciembre de 2025

Nacimiento mexicano

En estos días pasados en México, en fechas próximas a la Navidad, pero igualmente cercanas a la festividad del "Día de Muertos", cuyos vestigios aún podían verse en muchos lugares, una de las constantes repetidas en mercadillos, puestos callejeros, pequeñas tiendas, es el "Nacimiento", con todos sus elementos y accesorios. La celebración de la Navidad, en torno a las figuras que representan el nacimiento de Jesucristo se encuentra muy arraigada en la tradición mexicana y presenta unas características e idiosincrasia propias, enriquecidas por las peculiaridades de cada zona. 

En el singular Mercado de San Juan, en Guadalajara (Jalisco), abundaban los puestos que ofrecían este tipo de figuritas para componer los nacimientos, y entre ellas, destacaban las realizadas en barro, elaboradas mediante moldes y policromadas a mano, procedentes de artesanos de localidades próximas. Destaca en ellas precisamente  la pulcritud de su acabado, la gran cantidad de detalles y la ternura que expresan.  Partiendo de ellas hemos articulado este Nacimiento mexicano, que hemos querido combinar con otros elementos y signos de identidad adquiridos durante el viaje. Vamos a explicar cada uno de ellos, su procedencia y significado:

- Figuras: Procedentes de Tonalá, localidad cercana a Guadalajara. El conjunto se compone de todos los personajes esenciales para representar el misterio del nacimiento de Jesús con fidelidad a la tradición cristiana: la Virgen María, San José, el niño, la mula y el buey, así como los pastorcillos con sus ovejas y los tres Reyes Magos.

- Ofrendas: Hemos elegido para representar los regalos que los Magos entregan al niño recién nacido unos pastilleros mexicanos con las imágenes de la Virgen de Guadalupe (detalle rostro), la artista Frida Kahlo y otro más que reproduce un detalle del cuadro de Diego Rivera "El portador de flores con alcatraces" 

-Palomas: A ambos lados del portal se han colocado unas figuritas de palomas, elaboradas a mano por artesanas del Valle de Chiapas, adquiridas en la localidad de Tlaquepaque, igualmente próxima a Guadalajara, y en cuyos huecos, generalmente utilizados como pequeños maceteros, hemos insertado unas velas. Las palomas están muy presentes en el arte popular de México. En este caso, se han elaborado en barro y en colores negros, para representar el alma de los seres que ya han partido.

- Imagen de la Virgen de Guadalupe: En la pared de fondo del portal se ha colgado una pequeña tela con la Guadalupana, devoción central del país mexicano desde su impresión en la tilma de San Juan Diego y cuya basílica, en Ciudad de México es uno de los santuarios más visitados del mundo. 

- Muñeca típica mexicana, conocida como Lele, que en otomí significa "bebé", originaria de Querétaro, caracterizada por sus largas trenzas, las coronas de lazos de colores y la indumentaria tradicional. Elaborada en trapo, está presente en todos los rincones de la geografía de México. Aquí se ha dispuesto en el tejado del portal, compartiendo con el ángel el anuncio del nacimiento y que ello debe ser un motivo de alegría. 

- Milagritos: En ambos lados del frontal se han colocado lo que se conoce en México como "Milagritos", consistentes en pequeñas artesanías con figuras variadas, que se usan como ofrendas para pedir o agradecer favores divinos, protegerse o expresar amor y fe. Son un ejemplo del mestizaje entre las tradiciones católicas y el simbolismo indígena. Estas pequeñas piezas metálicas son un tipo de exvoto. 

Combinando todo ello, hemos construido este curioso nacimiento (belén o pesebre,  como decimos en nuestro continente), que me honra compartir con quienes visitan este Blog, aprovechando para desearles una muy Feliz Navidad y un venturoso año 2026, lleno de salud, paz y prosperidad. 


Imagen del nacimiento mexicano instalado


Artesanía en el Mercado de San Juan, en Guadalajara


Decoración Navideña en tienda de artesanía de Tlaquepaque





























domingo, 21 de diciembre de 2025

Crónica de la presentación de "Umbral de agua y sombra" en Cáceres

Se presentó Umbral de agua y sombra en Cáceres. Después de su estreno en la Feria del Libro de Guadalajara y la lectura de sus poemas en diversos escenarios de la Ciudad de México. Se presentó Umbral de agua y sombra tras una vorágine de presentaciones a cargo del Grupo Editorial Sial Pigmalión, en estos días antesala de la Navidad. La elección del Palacio de la Isla para celebrar la puesta de largo de este poemario resultó acertada al facilitar la creación de una atmósfera más intimista y recogida, muy acorde con el contenido y el mensaje del libro, que finalmente, y pese a las desapacibles condiciones climatológicas y la acumulación de convocatorias en la ciudad, se vio arropado por un público significativo, del que formaban parte incluso personas llegadas expresamente para el acto, desde fuera de Cáceres.

Comenzaba la velada con las palabras del editor, Basilio Rodríguez Cañada, que hizo entrega al autor del cuadro original que ha servido de ilustración para la cubierta del libro, una preciosa acuarela japonesa que lleva por título Ecos del agua en el puente, conforme a la traducción facilitada por el profesor mexicano Saulo Chávez Alvarado.  Para la creación de esa atmósfera de recogimiento, como en ocasiones anteriores, se colocaron velas y barras de incienso y se dispusieron las sillas en círculo, aunque la afluencia de público desbordó pronto ese círculo hasta completar prácticamente el aforo del salón. Tras la referida introducción del editor, el recital Ecos del agua en el puente tuvo como protagonista a la actriz y profesora de yoga Amelia David, que contagió rápidamente a los presentes con su lectura pausada y envolvente de los haikús del libro, invitando al auditorio al silencio, a la meditación, a la calma, lo que consiguió sin dificultad, haciendo más fácil la recepción del mensaje de trascendencia y esperanza contenido en los poemas, algo que ya iniciara el poeta con su primera entrega, Tránsitos, y que ahora culminaba este libro, integrador del anterior pero bien diferente en cuanto superado por la mayor densidad y añadido de materiales, gráficos y textuales, que lo convierten en una nueva obra, ahora sí, plenamente concorde con el diseño del autor y cuya comprensión se desprende fácilmente de las palabras del profesor Felipe Rodríguez Pérez en su prólogo, así como de las notas finales a modo de aproximación al lector de los conceptos y claves del poemario. 

El eco de los crótalos puso punto final a la lectura y sirvió de broche para una velada ciertamente inolvidable que espera ser solo punto de partida para todas las que han de venir, pues corresponde ahora dar al libro el recorrido que pide y se merece, después de unos años de incansable trabajo poético y reflexivo. Anticipo de ello se antoja la traducción al zapoteco, una de las lenguas prehispánicas de México, de algunos de los haikús, gentileza del profesor Chávez Alvarado. 












domingo, 14 de diciembre de 2025

De una a otra orilla. Presentación de "Umbral de agua y sombra"

Es complicado describir con palabras tal cúmulo de sensaciones. Este segundo viaje al continente americano ha supuesto de nuevo una experiencia sumamente enriquecedora, de la que me traigo el cálido abrazo de muchas estrenadas amistades, de allá, pero también de acá, los sabores, matices y enseñanzas de una cultura desbordante y generosa, y por supuesto, el regalo de la palabra, la que fluye de las páginas de los libros y la que se disfruta directamente de labios de autores y autoras en múltiples foros de conocimiento y cercanía. 


Encuentro Internacional de Escritores


En la fundación Elena Poniatowska Amor


En el Ateneo Español de México


En el homenaje a Alfonso Reyes

Es difícil resumir tanto en unas pocas líneas. Lo importante es lo vivido, lo que ya forma parte de uno y que queda ahí para siempre, legado de imágenes y momentos inolvidables. No es solo el hecho de poder presentar libro y compartir poemas en una Feria como la de Guadalajara (Jalisco), en México, la mayor del mundo hispano, donde uno se siente minúscula gota de agua en medio del océano; son también los instantes de hermandad literaria en lugares emblemáticos como el Ateneo Español de México, la Fundación Elena Poniatowska, la Capilla Alfonsina, o el Panteón Jardín, donde un grupo de heterogéneos enamorados de la poesía, españoles, latinoamericanos, tunecinos, improvisamos un sincero homenaje a los poetas Luis Cernuda y Emilio Prados, fallecidos en el exilio mexicano. Hacer literatura, pero sobre todo, vivir la literatura, estarle agradecido por estos buenos momentos y por el descubrimiento de tantas personas con las que compartirlos. Al final, lo de menos es la presentación de tu propia obra, pues aunque siempre es un gozo, una satisfacción, dar a conocer tu acervo poético en otras tierras, ante otro público, implicarse en su intrahistoria, en su cotidianidad, da alas para continuar creando y plasmar las impresiones, las secuencias de esos días, a bordo de futuras letras.              



Lectura de poemas en las tumbas de Luis Cernuda y Emilio Prados

Pero también uno desea que los demás le escuchen, le lean, que sus versos dejen de ser patrimonio propio y que sean pronunciados e interpretados por otras voces. Desde la otra orilla del Atlántico, también Umbral de agua y sombra aguarda ese instante de reflexión y caricia a este lado de la luz, en territorio conocido, y por ello permeable, aunque no siempre tan agradecido como aquel de ultramar.  Desde Guadalajara, próximos aún los ecos del mariachi, llega Umbral de agua y sombra a Cáceres en la antesala de la Navidad, buscando el recogimiento y la intimidad del Palacio de la Isla, donde se presenta el viernes 19, a partir de las 18:30 horas, con las palabras preliminares del editor, Basilio Rodríguez, tras las que todo el tiempo será para meditar sobre los poemas en un recital al que he querido llamar "Ecos del agua en el puente", parafraseando la leyenda en japonés que figura en el cuadro que sirve de ilustración a la portada del libro. 


Presentación de "Umbral de agua y sombra" en la Feria del Libro de Guadalajara




domingo, 23 de noviembre de 2025

"Umbral de agua y sombra" camino de la FIL Guadalajara (México)

Acaba de publicarse Umbral de agua y sombra, mi nueva colección de poemas que, partiendo del libro anterior, Tránsitos, viene a completar el viaje iniciático a la búsqueda de respuestas a que invitaban sus versos, acaso huérfanos en los límites que separan el día de la noche, la oscuridad y la luz. Se quedaron en los albores de ese umbral desde el cual ahora se retoma el camino. Continúa la palabra indagando en la poética breve, la de las formas orientales del haikú o el tanka, encadenando los poemas que integraban Tránsitos (que constituyen la primera parte del poemario), a base de destellos e impresiones que, acompañados de sus correspondientes ilustraciones, abundan en la reflexión sobre la trascendencia y la relación del ser humano con el mundo que le rodea y el destino que le aguarda.  

Como apunta el profesor Felipe Rodríguez en el prólogo, "en Umbral de agua y sombra esa pulsión vital se condensa. No es un título casual. El umbral es la representación del tránsito, un espacio donde nada está del todo definido. El agua y la sombra son fuerzas en apariencia opuestas pero complementarias: lo que fluye y lo que oculta, lo que refleja y lo que absorbe. El poeta habita en ese borde, en la frontera, entre los mundos en tránsito donde es necesario mantener el equilibrio. Un tratado sobre la liminalidad donde lo contemplativo, que aflora, no es estética y postura, es episteme".

No es solo una evolución de Tránsitos, es una construcción que se edifica a partir de éste, pero cuya vocación y mensaje son enteramente nuevos. 

Umbral de agua y sombra se presentará el próximo 4 de diciembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México), adonde tendré la satisfacción de llevar mis poemas y su mensaje de esperanza. Antes, me acompañarán en un itinerario de letras y experiencias a través de las calles de la siempre hospitalaria Ciudad de México, por las que en su día caminaron autores que admiro como Emilio Prados, Luis Cernuda o Manuel Altolaguirre. A la vuelta, recalarán estos versos en Cáceres, en la antesala de las fiestas navideñas. Pero eso será ya otra historia. Ahora, como el año pasado en Colombia, y nuevamente de la mano del Grupo Editorial Sial Pigmalión, la gentil audiencia americana nos aguarda.








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domingo, 28 de septiembre de 2025

Cultura desde el coleccionismo y la literatura

Muy contento por la magnífica acogida que ha tenido la exposición Artistas, cantantes y actrices españolas. De la Belle Époque a la Generación del 27, que estos días, y hasta el 10 de octubre, puede visitarse en el espacio creativo "La lente y el pincel" de Cáceres. El pasado viernes 26 de septiembre tenía lugar la segunda visita guiada a la muestra que, al igual que el día de la inauguración, contó con un publico entregado, que disfrutó de las imágenes y recuerdos expuestos en torno al universo del espectáculo desde los últimos años del siglo XIX hasta la Guerra Civil, todo ello ilustrado a modo de discurso museográfico por quien ha venido recopilando este material y tiene la satisfacción de compartirlo con cuantas personas han querido acercarse a "La lente y el pincel" y que todavía podrán asistir a un último pase el próximo 8 de octubre, dos días antes de la clausura. 

Pese a ser una muestra limitada, condicionada a las dimensiones del espacio expositivo, la combinación de elementos postales (tarjetas circuladas), periodísticos y publicitarios (portadas de antiguas revistas), ha resultado muy del agrado de los presentes, que con sus comentarios, preguntas y sugerencias han enriquecido la visita. También ha gustado mucho el pequeño video proyectado como colofón de ésta, con imágenes de antiguas actuaciones de las cantantes y actrices protagonistas de la exposición o lectura de poemas de Federico García Lorca a cargo de la icónica Margarita Xirgu, con el telón de fondo de la hipnótica danza de la Argentinita. 

Muy contento por permitirme hacer cultura desde el coleccionismo y la literatura. Cultura que da gusto hacer llegar a todos los públicos, como hiciera en su día Federico con La Barraca y sus giras por los pueblos de España para difundir el teatro del Siglo de Oro. El recuerdo de su legado, de las actrices y actores que con él trabajaron está muy presente en esta exposición, sin olvidar los aportes de otros genios de aquella "Edad de Plata" y de las llamadas "Sinsombrero".




Ambiente durante las visitas a la exposición 


Fotograma de "La Argentinita" durante la proyección de video