viernes, 28 de agosto de 2026

Entre anuncios y recuerdos: la cultura popular en España (1950-1980). PRÓXIMA EXPOSICIÓN

Lo mejor de coleccionar es sin duda compartir. Es un gusto exhibir el material que uno ha seleccionado y archivado a lo largo del tiempo, debidamente ordenado, generalmente por temáticas específicas, componiendo en muchas ocasiones una historia, una secuencia que le dé sentido. En los últimos cuatro años, esa labor de organización de elementos de coleccionismo se ha visto plasmada en las exposiciones dedicadas a la fotografía antigua de Caceres, los teatros, cines y espectáculos públicos de Cáceres, el Centenario de la Coronación de la Virgen de la Montaña y las artistas, cantantes y actrices españolas de la Belle Époque a la Generación del 27, todas ellas colgadas en el espacio creativo La lente y el pincel, de Cáceres, a principios del otoño. El hecho de compartir las imágenes, su contenido textual, no se agota en la mera exhibición, también forman parte del relato los explicaciones en las visitas guiadas, las sugerencias y comentarios posteriores del público, que enriquecen y dan sentido a la muestra. 

Un año más, a mediados de septiembre, volveremos a experimentar estas sensaciones. Se trata además de un año especial, pues apenas una semana después, tendrá lugar en Mérida la celebración de la Exposición Nacional de Filatelia, EXFILNA 2026, sí, aquella que en 2020 tendría que haberse celebrado en Cáceres y que frustró la pandemia. Nuestra exposición, también en La lente y el pincel, será mucho más modesta, pero no por ello menos atractiva, y con seguridad despertará el interés y la nostalgia de quienes la visiten. Con la colaboración de la Asociación Cultural Filatélica y Numismática Cacereña y la Sección de Coleccionismo de la A.C. Norbanova, ¡Cómo hemos cambiado!, la publicidad en España de 1950 a 1980 se inaugurará el miércoles 16 de septiembre, a partir de las 20 horas y, en principio, podrá visitarse durante un mes. Presentamos a continuación la sinopsis de la muestra. 


Entre anuncios y recuerdos: la cultura popular en España 
(1950-1980)

Esta exposición propone un recorrido por tres décadas de la vida cotidiana y la cultura popular en España a través de anuncios, elementos publicitarios y objetos de uso común. Entre los años 1950 y 1980, la sociedad española experimentó profundas transformaciones económicas, sociales y culturales que quedaron reflejadas en las imágenes, los mensajes comerciales y los objetos que acompañaron a varias generaciones.

Carteles, envases, revistas, juguetes, electrodomésticos, productos de alimentación, objetos domésticos y otros soportes publicitarios permiten descubrir cómo evolucionaron los gustos, las aspiraciones, las formas de consumo y los modelos de vida. Desde la publicidad de los años cincuenta, marcada por la tradición y la austeridad, hasta la renovación estética y cultural de los años setenta y ochenta, el lenguaje publicitario se convirtió en un reflejo de los cambios de la sociedad española.

Más allá de su valor comercial, las piezas reunidas en esta exposición forman parte de la memoria colectiva. Cada objeto, marca o anuncio evoca una época y permite acercarse a la vida cotidiana, a los espacios domésticos, al ocio y a las nuevas expectativas de bienestar y modernidad.

La exposición invita así a mirar estos elementos con una doble perspectiva: como testimonios históricos de una sociedad en transformación y emblemas de la cultura popular que todavía forman parte de nuestros recuerdos.

 

sábado, 15 de agosto de 2026

Soria en agosto, todo poesía

Y el aire se llenó de poesía, la primera semana de agosto en Soria. No era solo el vaivén de autores y libros transitando por la Alameda de Cervantes, era la propia ciudad, exhalando aromas de verso, torrenteras de imágenes y semblanzas de otros veranos, todavía vivos en los álbumes del recuerdo. Se siente bajo los soportales de El Collado, arriba, en la hagiografía cincelada en piedra que preside el pórtico de Santo Domingo, bajo la campana y el reloj de la Audiencia, camino del Espino, "donde está su tierra". Más de un siglo después, Soria sigue siendo la de Antonio y Leonor, barbacana hacia la palabra poética, donde la luz se percibe con otros tonos, el azul limpio de un cielo que desciende impregnado de mansedumbre hasta las aguas del río, interrogando al caminante que discurre de San Polo a San Saturio. Ese algo especial que tiene Soria no pasó inadvertido para quienes hasta ella llegaron sedientos de impregnarse de sus pétalos. Los Bécquer, Machado, Gerardo Diego... Aún un eco, como verdín arracimado entre sus muros, suspira a cada paso por aquellas calles y bendice al forastero que con humildad acarrea sus propios versos hasta la Dehesa, estos días de agosto, con la gente mariposeando de caseta en caseta, de página en página.

Leer allí es acaso un atrevimiento, una insolencia, compartir los poemas que uno escribe con esa poesía de la que la ciudad hace gala y que este año se llenaba de voces femeninas -las mujeres del veintisiete- que, como hilo conductor de este evento de libros, pugnaban por hacerse visibles y reivindicar sus voces, no pocas veces silenciadas, cuando no sepultadas bajo lápidas de tiempo y olvido. ¡Qué contemporáneas suenan sin embargo aquí, a la vera del Duero! Uno se emociona y se deja llevar, bajo un viento de hojas en desbandada, estrofa tras estrofa, preso de la núbil compañía de su canto. Se entrega sin reservas, "como una novia sumisa y confiada", que diría Ana María Martínez Sagi. Y mientras tanto, continúa el agua custodiando el murmullo silencioso de los álamos, los secretos que duermen al pairo de los milenarios arcos románicos, los que reposan entre la corteza hecha jirones de aquel olmo que no verdeó con la primavera. 








sábado, 1 de agosto de 2026

Próxima etapa: EXPOESÍA, Soria 2026

No se puede estirar más el tiempo. Las horas avanzan con su ritmo impenitente e insensible, sometiendo los quehaceres a la férrea dictadura del reloj. Se duele también de ello la escritura de este pobre y descabalado cuaderno de bitácora, registro de andanzas y eventos, recorridos de imágenes y letras. Largos, interminables, los meses de junio y julio, en silencio, abarrotados de fechas cargadas de compromisos y atavíos varios. Entretanto, la vida no da tregua y después de los eventos que jalonaron el transcurso de las últimas semanas, en el horizonte se anuncian ya nuevos retos que afrontar con entusiasmo cuando el verano alcanza su ecuador y con la vista puesta en el tumultuoso panorama que se viene encima durante los cuatro meses finales del año. Sin deshacer las maletas, tras unos días impregnándonos del torrente cultural que siempre derrocha la capital de España, plena de exposiciones, librerías y descubrimientos que engrosarán el acervo de datos y material coleccionista, viajar a Soria para participar en Expoesía, su Feria del Libro enteramente dedicada al verso, era algo que desde hace tiempo quería disfrutar. Las crónicas en redes sociales acerca de este acontecimiento estival en una ciudad que respira poesía, siempre resultaban motivadoras y alimentaban el deseo de compartir esa atmósfera, tan puesta en valor desde hace años. En esta ocasión, con las "Mujeres del 27" como leiv motiv, visitar Soria tendrá además el aliciente de formar parte de ese tejido poético, como integrante de la familia del Grupo Editorial Sial Pigmalión, con el que uno viene publicando sus obras. La editorial estará presente junto a otros prestigiosos sellos en las casetas instaladas en la Alameda de Cervantes, y allí tendré la oportunidad de firmar mis libros y leer mis versos en compañía de grandes amigos y magníficos poetas. Una nueva etapa en la difusión de Umbral de agua y sombra, cuyo recorrido continúa y que espero sirva para incrementar sus lectores, cuando ya aguarda en mis cajones un nuevo poemario de reciente factura. Espero aprender mucho de esta ciudad, tan vinculada a los inmortales Bécquer o Machado, contagiarme de ese embrujo que dio textura a sus inolvidables páginas.