sábado, 1 de agosto de 2026

Próxima etapa: EXPOESÍA, Soria 2026

No se puede estirar más el tiempo. Las horas avanzan con su ritmo impenitente e insensible, sometiendo los quehaceres a la férrea dictadura del reloj. Se duele también de ello la escritura de este pobre y descabalado cuaderno de bitácora, registro de andanzas y eventos, recorridos de imágenes y letras. Largos, interminables, los meses de junio y julio, en silencio, abarrotados de fechas cargadas de compromisos y atavíos varios. Entretanto, la vida no da tregua y después de los eventos que jalonaron el transcurso de las últimas semanas, en el horizonte se anuncian ya nuevos retos que afrontar con entusiasmo cuando el verano alcanza su ecuador y con la vista puesta en el tumultuoso panorama que se viene encima durante los cuatro meses finales del año. Sin deshacer las maletas, tras unos días impregnándonos del torrente cultural que siempre derrocha la capital de España, plena de exposiciones, librerías y descubrimientos que engrosarán el acervo de datos y material coleccionista, viajar a Soria para participar en Expoesía, su Feria del Libro enteramente dedicada al verso, era algo que desde hace tiempo quería disfrutar. Las crónicas en redes sociales acerca de este acontecimiento estival en una ciudad que respira poesía, siempre resultaban motivadoras y alimentaban el deseo de compartir esa atmósfera, tan puesta en valor desde hace años. En esta ocasión, con las "Mujeres del 27" como leiv motiv, visitar Soria tendrá además el aliciente de formar parte de ese tejido poético, como integrante de la familia del Grupo Editorial Sial Pigmalión, con el que uno viene publicando sus obras. La editorial estará presente junto a otros prestigiosos sellos en las casetas instaladas en la Alameda de Cervantes, y allí tendré la oportunidad de firmar mis libros y leer mis versos en compañía de grandes amigos y magníficos poetas. Una nueva etapa en la difusión de Umbral de agua y sombra, cuyo recorrido continúa y que espero sirva para incrementar sus lectores, cuando ya aguarda en mis cajones un nuevo poemario de reciente factura. Espero aprender mucho de esta ciudad, tan vinculada a los inmortales Bécquer o Machado, contagiarme de ese embrujo que dio textura a sus inolvidables páginas.