sábado, 20 de mayo de 2023

Crónica de la exposición sobre "Principales referentes literarios en la pintura prerrafaelista" en Tertulia Andrés Valverde del Casino de Madrid

Literatura y pintura son dos caras de una misma moneda: el arte, la creación con mayúsculas. Complementarios, se necesitan, y el resultado de esa simbiosis es todo un descubrimiento para los sentidos. El tránsito por el Madrid primaveral de mayo de mis reflexiones prerrafaelistas tenía ese algo de inquietud creativa, de indagación en la historia y los testimonios gráficos de una época que parece lejana, distante de esta cotidianidad digital en la que habitamos, pero al mismo tiempo aún presente en muchos de los iconos de lo que se ha dado en llamar posmodernidad, sobre todo en campos como los del cine o la imagen, la moda por lo vintage y otros ámbitos de expresión social. Las figuras del entorno victoriano colonizaron durante unas horas las amplias salas del señorial Casino de Madrid, sus pasillos y escalinatas de sabor decimonónico, se infiltraron sin pedir permiso para despertar el interés por unas formas de concebir la tarea del artista basadas en modelos heredados de fuentes clásicas o elementos legendarios, cincelando versos, componiendo escenas que trascienden de la realidad cotidiana pero que buscan integrarse en ella, haciendo tangibles los sentimientos, los anhelos y las debilidades del ser humano. Mañana de jueves entre cuadros que hablan de literatura, que beben de ella, entre personas ávidas de saber, curtidas en el noble oficio de escuchar y compartir conocimiento y experiencias. Pues es éste el germen que alimenta la tertulia, el debate, la puesta en común de todo ese acervo. Resulta muy satisfactorio exponer un tema ante un auditorio que ansía impregnarse de cuanta información se le transmite, que la recibe gustoso y que ello también lo percibe el ponente. Así puede resumirse la matinal jornada vivida junto a los integrantes de la Tertulia Andrés Valverde del Casino madrileño. Al final, queda la impronta de los datos vertidos, de las imágenes proyectadas, el agradecimiento por estas horas de disfrute y el gozo de comprobar que fue mutuo. La visita, ya por la tarde, aprovechando el Día de los Museos, a la Casa-Museo de Joaquín Sorolla, sirvió para poner el broche de oro a un día contagiado de arte y magníficas sensaciones en una ciudad muy querida, a cuya Feria del Libro, que comienza en unos días, tendré la oportunidad de volver un año más con mis poemas. 







Tertulia Andrés Valverde en el Casino de Madrid. 
Escenarios y dependencias. 







Visita a la Casa-Museo de Joaquín Sorolla. 
Jardines y estancias interiores.






sábado, 13 de mayo de 2023

Principales referentes literarios en la pintura prerrafaelista

"Hubo un tiempo de caballeros y de damas, de bosques habitados por duendes y cristalinas náyades. Los años fueron depositando su manto gris sobre aquellas viejas historias, sepultaron bajo la hojarasca las cenizas de los héroes, el recuerdo de sus gestas, difuminaron en los lienzos la impronta de los rostros, la tersura aterciopelada de las mejillas femeninas, apagando el brillo de sus miradas..." 

Con este párrafo, al que además antecede una cita de La belle dame sans merci de John Keats, da comienzo el trabajo "Principales referentes literarios en la pintura prerrafaelista" que el próximo jueves, 18 de mayo, tendré la oportunidad de exponer en el marco de la tertulia "Andrés Valverde, ágora del pensamiento y la palabra" del Real Casino de Madrid. Será a partir de las 12 de la mañana en el salón "Torito" en la segunda planta de dicho edificio, situado en el número 15 de la céntrica calle Alcalá de Madrid. Un honor y un privilegio al que espero corresponder y donde contaré con la presentación a cargo de Basilio Rodríguez Cañada, gran amigo, escritor, presidente del Grupo Editorial Sial Pigmalión, sello que ha publicado mis últimos libros. 

La simbiosis entre pintura y literatura, observable en los cuadros de la Hermandad Prerrafaelista y sus seguidores ha constituido para mí, fuente de inspiración y referente obligado. Con este trabajo se ha tratado de poner en valor el legado de estos artistas, sus obras y su leyenda. Las imágenes son excusa que nos transportan a ese tiempo mágico y caballeresco, rescatado siglos después, en plena época victoriana, por hombres y mujeres que supieron recrear historias y personajes intemporales, que forman parte de nuestra propia esencia humana, de un imaginario colectivo heredado que aún hoy, en pleno siglo XXI, no han perdido un ápice de presencia y actualidad. 



sábado, 18 de febrero de 2023

Descubriendo la poesía árabe

Vivíamos ayer una jornada de aprendizaje. Si hace unas semanas dedicaba la entrada de esta bitácora a mis lecturas de autores estadounidenses, a la impregnación de sus palabras y temáticas en mi propia palabra, necesariamente hoy tengo que hacerme eco del derroche de conocimientos y concreta casuística que los participantes en la mesa redonda "Lorca y la literatura árabe: ecos y reminiscencias" hicieron gala en un salón de actos de la Biblioteca Pública de Cáceres que se llenó por completo para escucharles. Me sirven sus aportaciones de portal abierto a un espacio literario que hasta ahora me era desconocido, el de la poesía de los poetas árabes de la última centuria y del momento presente, en muchos de los cuales se advertía la herencia andalusí de un autor tan bien conocido para nosotros como es Federico García Lorca. Tomando como punto de partida sus versos de Diván del Tamarit, que no vio publicados en vida, el salto a las obras de otros creadores es un testimonio más de la vigencia y la actualidad de un discurso poético que ha traspasado fronteras con su tinte de nostalgia y elementos simbólicos que remiten a un imaginario común. Aunque, por desconocimiento y distancia pudieran resultar complicadas las referencias a nombres y contenidos de poetas nacidos en países como Túnez o Palestina, mencionados en las intervenciones de los profesores Ridha Mami y Asma Souissi, de lo que no cabe duda es que con ellos se abre todo un universo de nuevas perspectivas y formas de entender la literatura que de buen grado recibo en ese señalado afán de aprender, de indagar, en aras de la ampliación de los propios escenarios en que uno se mueve. Quizá ese parentesco estilístico y temático con Federico constituya una buena excusa para explorar esta poética, que en una primera impresión descubro próxima a la luz, con presencia de la naturaleza pero igualmente comprometida y reflexiva, que explora la conciencia del ser humano y la misma dimensión trascendental de la poesía. Permiten un acercamiento a este mundo las traducciones realizadas por el profesor Ridha Mami de los poetas más destacados de la literatura tunecina, que ha publicado la editorial Sial Pigmalión (Antología de poesía tunecina contemporánea), así como la Poesía esencial de Abu-l Qasim Chebbi, también publicada en la misma editorial, poeta al que dedicó su disertación de ayer y al que califica como poeta de la revolución y del amor, por cuanto sus versos, como ha señalado, "sirvieron de estímulo para mover y provocar acciones de de protesta contra la opresión, la injusticia y las dictaduras".  La presencia de elementos lorquianos en la escritura de estos autores, y en este punto, también recordaba la profesora Souissi al palestino Mahmud Darwish, sugiere, en efecto, que estamos ante un parentesco de temas y complicidades sentimentales, residentes también en el mismo Federico, que rescata para dar título a su libro el término diwan, como sinónimo de 'poemario', colección de poemas, y las formas gacelas y casidas que nos trasladan a la estética de los antiguos bardos nazaríes de Granada. La concepción de la vida como un "fluir pasajero", parafraseando al Ridha Mami poeta, está presente en la visión que de la realidad ofrecen las composiciones de este elenco de creadores, comenzando por el propio Mami: Volverá a llover.../ Volverán las claras y frías/ gotas a mojar tus ramas./ Gritará más fuerte / tu verde narciso. / No dejes que el agua / desborde su cauce. El agua, las flores, el transcurso del tiempo que se adivina en los signos de las estaciones, el acecho de la noche, la luna en escorzo que es presagio del movimiento, del fatum, son recursos estilísticos y referencias argumentales que han calado en la poética contemporánea en la que es palpable la fuerte impronta de Federico y su repertorio simbólico, plasmado a través de las hipnóticas imágenes y el potente contexto musical que, de la mano de las creadoras María Antonia García de León y Olga Ruiz Trinidad sirvieron para vertebrar su audiovisual El patriarcado en Lorca, que fue colofón de la velada de este viernes de carnaval en un Cáceres transmutado por unos instantes en escenario de un paisaje lorquiano con sus fuentes, sus callejones, sus alcobas colmadas de desfiladeros blancos, sus cipreses y sus madrugadas, fugitivas y carnales. 

"Mi poesía es soplo que me atraviesa el pecho" 
شعري نَفَسٌ يعبر صدري

(Abu-l Qasim Chebbi)



Participantes en la mesa redonda sobre Lorca y la literatura árabe


Proyección del documental "El patriarcado en Lorca"





domingo, 29 de enero de 2023

Fotografiar el tiempo...con la palabra

Con la frase "Todas las imágenes desaparecerán" comienza el libro Los años de la escritora francesa Annie Ernaux, galardonada en 2022 con el Premio Nobel de Literatura. Y es que esta obra está concebida como una sucesión de fotogramas, de flashbacks extraídos de la memoria de su autora, aunque bien podría decirse que de la memoria de la humanidad, cúmulo de experiencias e impresiones personales y también colectivas que rescatan la impronta de un tiempo ya almacenado en los cartapacios del pasado, en los titulares periodísticos o en el recuerdo de los que ya no están, para construir una suerte de diario, o mejor, de álbum en el que adherir los cromos que condensan las instantáneas de toda una vida, que a su vez lo es de muchas, porque, según Ernaux, "El tiempo de los hijos sustituía el tiempo de los muertos". Es este el libro que acaso siempre me hubiera gustado escribir. No se trata propiamente de unas "memorias" en el sentido usual del término, sino más bien de la transposición mediante la palabra de los acontecimientos que han conformado nuestra personalidad, sucesos con forma de imágenes, de voces, de sensaciones... Todo lo que pueda surgir de la contemplación de una fotografía color sepia en la que aparecen personas que acaso ni siquiera conocimos, de las que sabemos por lo que nos contaron otros, todo eso desearía salvar, como también aquellos instantes en que por primera vez sentíamos la piel de gallina en la proximidad de alguien con quien la amistad nos sabía a poco. Cada vez nos resulta más lejano. De pronto, uno escucha la canción que bailábamos esa tarde de principios de verano, se emociona al ver que todavía conserva su capacidad para recomponer unas imágenes que, aunque ahora solo se insinúan, a modo de traslúcidas siluetas, siguen estando aquí, en algún lugar indefinido del cerebro. No sería difícil escribir sobre ello. Como lo consigue Ernaux en este libro, buscar la contigüidad de las respiraciones, las manos cercanas y la saliva de los besos que durmieron el sueño de los justos. Ahora que los baby boomers habitamos en la prehistoria y las estirpes que nos han sucedido agotaron ya las letras del abecedario. En un café de provincias el escritor apura su taza mientras se recrea en la contemplación de quienes entran y salen. Esta es la esencia del tiempo, entrar, salir, servir de puente entre los rostros de ayer y la avalancha que acabará por imponerse, con sus tatoos y sus piercings. Las fotografías en papel han dejado paso a las que por cientos se suben cada día a Instagram o las que circulan por otras redes sociales. Quizá ya no pueda afirmarse categóricamente que las imágenes van a desaparecer; la red aprisiona nuestros recuerdos y los reenvía como un bucle a lo largo y ancho del globo. Mas son imágenes que están vacías si les falta el esqueleto de la palabra, la densidad de una experiencia que les sirva de cobertura. Eso es lo que hace Annie Ernaux en Los años, y lo que uno propugna desde estos renglones, también destinados al tráfago infinito de la web



sábado, 21 de enero de 2023

Y el tiempo fue aliado del verso

En este enero de estrenos, también el reencuentro con amigos autores y sus más recientes trabajos es motivo de disfrute y escapada al universo de una literatura cuyos apuntes pergeñan un apasionante itinerario a lo largo de los próximos meses. Intensa y emotiva fue la presentación del libro En el alfabeto del tiempo, de Faustino Lobato, que inauguraba el año 2023 en el curso del Aula de la Palabra de la Asociación Cultural Norbanova, en Cáceres. Contar en este foro con un autor como Faustino y que además, su lectura se encuentre arropada por la presencia de otros muchos escritores de reconocida trayectoria y también amigos es algo que no tiene precio. Ya sabemos que este tipo de eventos no se caracterizan precisamente por ser receptores de un auditorio multitudinario, pero sí porque quienes a ellos acuden crean una atmósfera verdaderamente auténtica y cercana, en la que se respira complicidad y entrega. Es lo que tuve oportunidad de experimentar este pasado viernes, ya pasado el ecuador del mes de enero, con la poesía y la palabra de Faustino Lobato y su envolvente mensaje en torno al cronos y al kairos, con el astrolabio del tiempo como primer y último referente en un universo circular que nos atrapó de inmediato, sin apenas darnos cuenta. Es mucho el cariño y admiración que profeso hacia los escritores de la ciudad hermana, Badajoz, que me acogió en su día con todos sus sabores, con sus maternales abrazos, de la que guardo recuerdos de momentos imborrables. La suspensión del encuentro con el escritor Plácido Ramírez, el pasado día 13, al que no obstante tendremos oportunidad de escuchar más temprano que tarde, en esta misma pasarela de voces y de conocimiento que es el Aula de la Palabra, dejó paso a la la voz y al verso de otro poeta pacense, Faustino Lobato, con su impronta reflexiva que le caracteriza (no en vano, estamos por encima de todo ante un filósofo). 

Buena manera esta de empezar un año, con poesía. Porque es una delicia leer y sobre todo escuchar los poemas de amigos y también compartir los de uno mismo, hacerlos salir de ese cuarto propio donde se gestan y se preparan para ser pronunciados por otros labios. Espero que sea dilatado el recorrido que aguarda a mi trabajo A medida de mis contradicciones. Poesía esencial 1985-2020, que por su reciente publicación todavía se encuentra en tránsito hacia todos aquellos potenciales lectores que deseen acercarse a lo que uno ha venido escribiendo desde hace tantos años. Satisface que autores como Santos Domínguez, al que respeto y admiro, cedan un espacio en sus perfiles (Blogs, redes sociales), para hacerse eco de este magno volumen, compendio de un trabajo paralelo a la propia vida. 

http://santosdominguez.blogspot.com/2023/01/poesia-esencial-de-jesus-maria-gomez.html

En los próximos meses, A medida de mis contradicciones buscará también su sitio entre otros públicos, en espacios que trascienden, más allá de las lindes domésticas, sus páginas se dejarán acariciar por otras manos igualmente ávidas de los olores del verso, de la desnudez de los sentimientos. Entretanto, la pluma prosigue sin descanso su oficio, continúan fluyendo las palabras, marcando el ritmo de los pasos mientras se adentran en este alfabeto de tiempo que se despliega día a día ante la cuartilla en blanco o el documento virgen que inunda la pantalla de mi computadora. Otros escritos demandan adquirir la forma de libro, serán pronto libro, se unirán a la nómina de aquellos anteriores, ahora antologados. 








domingo, 8 de enero de 2023

Estrenar calendario

Decía el protagonista de En el camino de Jack Kerouac que su historia tenía el trasfondo musical del tránsito "entre el período de la Ornitología de Charlie Parker y otro período que había empezado con Miles Davis". Y aquí estoy ahora, cuando apenas el nuevo año ha consumido su primera semana, escuchando All Blues, mano a mano con Davis y John Coltrane, mientras alterno lecturas de autores vinculados a la conocida como Beat Generation. Todavía tiene uno las manos temblorosas por la inenarrable sensación de haber acogido entre los dedos el itinerario de toda una vida, hecho materia de libro. Al final, como dijera Whitman, "...el navío victorioso llega con su trofeo/ ¡Exultad, oh, playas, y sonad, oh, campanas!".  Mas solo es el principio, la víspera del tiempo que aguarda el fruto de la escritura, su generosa entrega a las multitudes, el préstamo sin retorno de la voz y del hálito. Siguiendo de nuevo a Whitman, lo que corresponde ahora es navegar  "...sobre las olas del éxtasis hacia playas ignotas". El recorrido que queda por delante, los meses de este estrenado planisferio, invitan desde la lectura a flirtear con el verso carente de eufemismos de aquellos poetas beat, a compartir la longevidad intrínseca de las palabras, el virtuosismo de Ellington, dejando que las ideas vuelvan a encaramarse sobre el scriptorium para dar forma a este tiempo que ha abierto sus brazos y se se deja querer con renovados mimbres. En el camino hacia el Oeste, uno se cruzará con mil figurantes, deberá administrar con mesura los recursos y las horas de luz, estar preparado para recibir su caricia, pero también para comprender los desatinos que depare la resbaladiza autopista de los días. Me acompaña hoy la sección norteamericana de mi biblioteca. Además de Whitman o Ginsberg, me dejo atrapar por los poemas narrativos de Carver, pequeños microrrelatos en verso que abordan certeras perspectivas de lo cotidiano, que provocan cosquilleos y desazón en el estómago. Dice el poeta: "Tomé aire y allá fui./ Rezando para no tropezar con nada". Así habrá de conducirse esta travesía de la edad, ojo avizor en un cosmos cada vez más quebrantado por el pérfido silbido de los proyectiles y los bandazos del cambio climático. El secreto reside en no abandonar el barco, mantener firme y erguida la columna vertebral de la cordura, amaestrar el germen de la tolerancia. Permanecer siempre joven, como diría Bob Dylan: "Que el tiempo te haga justo / Que el tiempo te haga leal / Que tus cimientos sean fuertes / Cuando soplen nuevos vientos".  Como Rimbaud, huyendo de sí mismo en pos de la inmortalidad, siguiendo el rastro de antiguos poemas abandonados entre las grietas de la madrugada. Bienvenido sea pues este flamante almanaque con sus meses todavía callados y ávidos de sorpresas: "nos sentaremos tras sombras olvidadas / oyendo el jazz perdido de todos los sábados" (Allen Ginsberg). 


Algunos títulos de la sección norteamericana de mi Biblioteca que disfrutar escuchando alguno de estos temas


Forever Young. Bob Dylan & The Band 


It never entered my mind. Miles Davis Quintet










sábado, 17 de diciembre de 2022

Crónica de la inolvidable presentación de "A medida de mis contradicciones. Poesía esencial 1985-2020"

Es difícil expresar con palabras la sensación que supone tener entre las manos el resultado del trabajo que uno ha venido realizando desde hace más de treinta años, un trabajo que se condensa en las 566 páginas que componen A medida de mis contradicciones. Poesía esencial 1985-2020, que, publicado por el Grupo Editorial Sial Pigmalión, tuve la oportunidad de presentar el pasado jueves 15 de diciembre, en Cáceres, en el siempre acogedor y familiar recinto del Palacio de la Isla, con todas las localidades ocupadas y un ambiente de auténtica tarde de literatura. No en vano, junto al editor, Basilio Rodríguez Cañada, me encontraba escoltado por la escritora y buena amiga Efi Cubero, autora del prólogo y que tan generosamente aceptó en su día el encargo de su redacción y después, el de ser la presentadora de esta obra, tarea que superó, como es habitual en ella, con un indiscutible cum laude, ofreciendo al auditorio una completa panorámica acerca de los itinerarios poéticos reunidos en este volumen que participa de una naturaleza híbrida de recopilatorio y antología, al tiempo que vino a trazar con precisión cartesiana las claves de bóveda que sustentan el sentido de los versos y la secuencia de los poemarios allí integrados. 


Y me permito a continuación transcribir un fragmento de la memorable reseña de presentación elaborada por Efi Cubero para dejar constancia de cuanto venimos diciendo:

"Dar cuenta de un recorrido como el de Jesús María Gómez obligaría a una glosa tan pormenorizada que nos llevaría desde la noche a las claras del día, intentaré por tanto señalar algún destello o comentar fulgores ciertos, sólo así puede ser ante una obra importante que condensa buena parte de una vida ya que felizmente el autor sigue creando como sabemos y constatamos, y eso que en esta antología no se halla, ni el espléndido libro último, "Las erratas de la existencia", publicado también por Sial Pigmalión, ni por supuesto parte del que pronto dará noticias. Por lo tanto sólo esbozamos aquí unas leves notas de aproximación, esperando que la abreviatura que toda aproximación supone, sirva de llave de paso al gusto de los lectores por la obra de un creador con la reflexiva hondura, con el empuje claro y con la solvencia e inspiración de un poeta como Jesús María Gómez. Desde sus primeros libros, que tenía a bien mandarme a mi ciudad de Barcelona, ciudad donde he vivido prácticamente la vida entera, leí y seguí con detenimiento y gran interés al poeta que hoy glosamos, y confieso que ese poder de imantación que su palabra contiene me convenció especialmente. Una palabra dotada de magnetismo hacia todo lo que debe ser nombrado y que desde su génesis personal, redescubre los fondos del origen e, igualmente, esa simetría de sentir que se pertenece a un pasado, que no es otra cosa que presente ya que se escribe desde el ahora, desde una realidad, la propia, que envuelve, anuda, se desprende y seduce, y en el que una simple intuición se convierte, por un extraño milagro, en la expresión definitiva de una obra consciente, fecunda y entera.  [...]  Con la poesía de este autor es indudable que estamos en Poesía. Es decir, estamos palpando la autenticidad de algo tangible e intangible, lleno del barro de una realidad cuestionada por ese interrogante que nos desvela. El autor es consciente de que atrapa tan sólo el sueño del instante que esa misma realidad le proporciona ya que la poesía impone ese deber de lidiar con lo real – que es otra forma de irrealidad - y registrar su impacto; contestar reactivos a sus inercias o sinergias. Aparte del honor de la escasa rentabilidad que tiene nuestro mundo de extrañezas, es cierto que se nos va la vida en ella. La Poesía de Jesús María Gómez es puente a la vez que asedio insomne al mundo, reitera el otro lado de las cosas o personas, se encuentra en el filo de la inteligencia que hiere, la opacidad que ignoramos o tememos de nosotros mismos. En su transcurso, los poemas de sus libros nos revelan hasta qué punto escapan muchos instantes que merecerían ser retenidos, y cómo de golpe, se produce una iluminación irreductible de obligado registro. Él se halla en su obra porque a través de ella se da de bruces con su interior, con su propio pensamiento. Es ésta una poética de contrastes, de imagen y reflexión que deviene en un tenso y entrelazado proceso que tiende a priorizar la complejidad irreductible desde la propia huella, que es la marca indeleble del poema. Las cadenas de múltiples silencios dan de sí para muchos eslabones, son eslabones los de este libro libre, que saben engarzarse desde su exploración interior, ejemplo cabal de la poesía contemporánea desde la tensión creada entre la calma y el desasosiego, relación e irreciprocidad. El arco autorial que no evita el recuerdo, las mil y una preguntas que aclaran y oscurecen la clave del lenguaje. Una poesía que siempre apunta hacia la libertad que avanza de uno a otro libro, donde la tensión es articulada con preguntas, sin respuestas posibles, como todo en la existencia, desenmascarando así la homologación de un orden o sistema establecido".




En este contexto, y con tal pórtico, al que hay que añadir igualmente las palabras del editor y también poeta, Basilio Rodríguez Cañada, resultaba todavía más difícil pergeñar una puesta en escena que aspirase a ser creíble y que pudiera mantener el nivel ya alcanzado por tan ilustres escuderos. Cualquier selección a la hora de la lectura de los poemas se antojaba ardua tarea, y como no pocas veces en parecidos escenarios, uno optó por echar mano de la banda sonora que desde el primero al último de los versos impregna el contenido de estos, recurriendo a aquellas melodías que en su momento contribuyeron a su forjado o revoloteaban haciendo círculos en torno a la pluma. Se había elaborado previamente una playlist en la que figuraban todos esos temas musicales, algunos de los cuales se emplearon para incrementar la densidad del tono poético, lo cual, según posteriormente me manifestaron muchos de los asistentes, había resultado muy del agrado del público. Finalizado el recital propiamente dicho, se sucedió el rosario de firmas e instantáneas fotográficas tan habituales en este tipo de actos en los que se celebra la palabra y la compañía del autor que muestra jubiloso su nueva criatura impresa. Ya solo queda dar las gracias y confiar en que la travesía que se inicia goce de un viento favorable. 



QR que da acceso a la playlist que contiene los temas de A medida de mis contradicciones